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Según las estadísticas que nos ha acercado el Ministerio de Turismo de Arabia Saudita, este año han sido unos 2.8 millones las personas que han realizado la peregrinación anual a La Meca, de los cuales se suponen 1.8 millones de extranjeros y 1 millón de sauditas. Para quienes no conocen del tema, según el islam el Hajj (la peregrinación a La Meca), es la más importante dentro de esta religión, por lo que cualquiera que tenga la posibilidad de hacerlo debe realizarla por lo menos una vez en la vida, pero mientras más veces se la haga mejor.

Sucede que el pasado Martes ha comenzado una suerte de etapa de la peregrinación muy particular, la denominada “lapidación a Satán”, algo que se da en un tramo del larguísimo recorrido, más particularmente en el Valle de Mina, en el que se encuentra la estela de Satán, a la cual los musulmanes llaman Iblis. Básicamente los musulmanes que pasan por el lugar arrojan una gran cantidad de piedras a la estela, ya que según los mismos de ese modo “están echando la diablo que los habita”.

La tradición es muy importante, es más, es un paso fundamental en la peregrinación a la Meca. Según lo que indica la tradición, la cultura y la religión musulmana, las decenas de miles de personas que constantemente pasan por el lugar deben de arrojarle a la estela más grande, una de unos 30 metros, 7 piedras el primer día. Al siguiente día o incluso 2 días después, se deben arrojar 21 piedras, pero en este caso a la estela mediana y a la más pequeña.

Foto Vía: Ateísmo Para Cristianos